29.11.11

Tarta abizcochada de chocolate y remolacha



No soy muy dada a participar en concursos sin embargo, cuando me llegó información sobre el concuro ¡Viva la vida sana! Cocinando con remolacha que convoca Remolacha Huercasa, no me pude resistir.  Y es que los premios son de lo más apetecible.  Puedes ganar un ipad 2 16Gb 3G; una Nikon D60 o un pack de productos Huercasa.

Si te interesa participar entra en facebook.com/huercasa para informarte.  Si te gusta mi receta, puedes votarme pinchando en el banner que encontrarás en el lateral derecho. Tan sólo te llevará un minutito.

Remolacha Huercasa nos invita a preparar una receta con remolacha.  Ah, la remolacha.  O la adoras o la detestas.  Es uno de esos alimentos que, una vez catados, no nos deja indiferentes.

Yo encajo dentro de su club de fans.  Me encanta esa textura suave y sabor dulzón que la caracterizan y que aportan un toque de distinción a nuestros platos.  Aunque sus beneficios y van más allá de lo meramente culinario porque la remolacha es un alimento altamente nutritivo y energético, laxante, ayuda a prevenir infecciones en la vejiga urinaria y se aconseja consumirla en casos de anemia, enfermedades de sangre y convalecencia debido a su alto contenido en hierro.

También es rica en azúcares, vitaminas C y B, potasio, carotenos, buena fuente de fibra y de moderado contenido calórico.

Esta hortaliza, que puede consumirse cruda, hervida o en conserva, generalmente se consume en ensalada, pero también se puede añadir a cremas y sopas, salsas, zumos, postres, etc.

Encontrar una receta con remolacha que mi familia estuviera dispuesta a comer ha sido un auténtico reto: mis hijos no la han comido nunca (y no les atrae mucho la ideaa) y mi marido no es amante de la remolacha.  De mi empeño por conseguir mi objetivo, y después de darle muchas vueltas al asunto, ha nacido esta tarta abizcochada de chocolate y remolacha. 

El resultado ha sido, cuando menos, sorprendente: una tarta sabrosa, de textura suave y extremadamente jugosa.  Las fotos hablan por sí solas ¿no creéis?

Y yo no puedo estar más contenta con el descubrimiento porque no sólo he conseguido que mi familia coma remolacha sino que me pida que repita la experiencia.

¡Yupie!


Necesitamos (para 6 personas)
  • 100 grs de chocolate puro (mínimo 72% de cacao)
  • 2 huevos "L"
  • 100 grs de azúcar moreno
  • 50 ml de aceite de girasol
  • 1/2 cucharadita de esencia de vainilla
  • 69 grs de harina para bizcochos (con levadura)
  • 1/4 cucharadita de bicarbonato de soda
  • 1/4 de polvos para hornear tipo Royal
  • 30 grs de nueces molidas
  • 130 grs de remolacha HuerCasa
Para la cobertura
  • 80 grs de chocolate puro
  • 50 grs de azúcar glas
  • 25 grs de yogur griego
  • 25 grs de nata líquida para cocinar
  • 1 cucharada de zumo de limón

Preparación

Pre-calentamos el horno a 160 ºC (función turbo) o 180 ºC (convencional arriba y abajo).

Untamos con mantequilla la base y laterales de un molde de horno desmoldable de 18 cms de diámetro.  Cubrimos la base con papel de hornear.

Troceamos el chocolate, lo colocamos en un cuenco y lo fundimos en el microondas a golpes de 30 segundos.  Removemos entre golpe y golpe para asegurarnos que no se nos quema y que se funde adecuadamente.  Reservamos.

En un recipiente grande batimos los huevos, el azúcar y el aceite con unas varillas eléctricas durante 3 minutos o hasta que la mezcla esté cremosa y suave.  Añadimos el extracto de vainilla y removemos.

Tamizamos la harina, el bicarbonato y los polvos de hornear sobre la mezcla anterior y mezclamos con suavidad.  Añadimos las nueces molidas.

Pelamos y rallamos la remolacha.  Sobre la pila, la apretamos con las manos para retirar el exceso de líquido.  Recomiendo hacer esta operación con guantes de látex para evitar que se nos queden las manos de color rosa.

Añadimos la remolacha y el chocolate fundido a la mezcla y removemos bien hasta que todos los ingredientes estén incorporados.

Vertemos la mezcla en el molde y lo introducimos en el horno, a media altura, durante 45 minutos.  Si la superficie del bizcocho se dora en exceso, podemos cubrir el molde con papel de aluminio.  Esto no debemos hacerlo nunca antes de los primeros 20 minutos de horneado o, de lo contrario, al abrir la puerta el calor se escapará y el bizcocho no subirá.

Transcurrido el tiempo de horneado sacamos el molde y lo colocamos sobre una rejilla de horno.  Esperamos a que se atempere antes de desmoldar.

Mientras el bizcocho se enfría preparamos la cobertura de chocolate.

Para ello partimos el chocolate en trozos, lo colocamos en un cuenco y lo fundimos en el microondas a golpes de 30 segundos.  Igual que hemos hecho anteriormente.  Esperamos a que se temple.

Mezclamos el azúcar glas con el yogur, la nata líquida y el zumo de limón.  Añadimos esta mezcla al chocolate templado (ojo - no caliente) y batimos con un tenedor o unas varillas de mano durante 2 o 3 minutos hasta obtener una masa homogénea.

Cubrimos la superficie y los laterales del bizcocho con la cobertura de chocolate y ya lo tenemos listo para disfrutar.

¿Te apetece un trocito?

28.11.11

Ham and pork pie


Una aportación más a la sección de cocina británica de este blog.

Este pastel de jamón y cerdo, que sería la traducción literal al castellano, es un plato sabroso, jugoso y muy vistoso.  Ideal para una comida o cena tipo buffet.  Se consume frío, de modo que es necesario prepararlo con antelación lo que nos permite dedicar nuestro tiempo a otras cosas el día que lo vayamos a consumir.  Admite muchos tipos de carne, de hecho en Inglaterra utilizan las sobras del pavo o jamón de navidad para prepararlo.

Prueba a añadirle un puñado de pistachos, piñones, pasas u orejones si quieres darle un toque diferente.


Necesitamos (para un molde de pyrex de 12 x 25 cms)

Para el relleno
  • 6 huevos duros
  • 400 grs de carne picada de cerdo
  • 200 grs de carne de salchicha
  • 140 grs de jamón cocido cortado en dados
  • 1 cebolla pequeña picada
  • Unas gotas de tabasco
  • Sal
Para la masa
  • 100 grs de manteca de cerdo (+ un poco más para engrasar el molde)
  • 450 grs de harina de trigo
  • 4 cucharadas de leche
  • 150 ml de agua
  • 2 cucharaditas de sal
  • 1 huevo batido
Además
  • Papel vegetal para horno

Preparación

Mezclamos la carne picada con la de las salchichas, la cebolla y el tabasco.  Salamos al gusto y reservamos.

Untamos el molde con manteca derretida y lo espolvoreamos con harina, asegurándonos de cubrir bien la base y los laterales.  Forramos el molde con el papel vegetal dejando que sobresalga por los laterales, así podremos tirar del sobrante y desmoldar facilmente.

En un cuenco grande mezclamos la harina y la sal.
En una cacerola, a fuego lento, calentamos la manteca de cerdo, la leche y el agua.  Removemos hasta mezclar bien todos los ingredientes.

Vertemos esta mezcla en el cuenco con la harina y removemos con una cuchara de madera.  Cuando la masa vaya adquiriendo consistencia, la pasamos a una superficien de trabajo enharinada y la amasamos con las manos un par de minutos.


Extendemos la masa con ayuda de un rodillo y cortamos una pieza con forma rectangula, con la que cubriremos la base y los laterales del molde.  Debemos dejar que cuelgue un poquito de la masa por todos los lados (como hemos hecho con el papel vegetal) para que más tarde podamos unirla a la que cubrirá el relleno.

Tomamos la mitad de la mezcla de carne y la extendemos por la base del molde.  Hacemos un pequeño surco en el centro, a lo largo, donde colocaremos los huevos duros.

Para que, al cortar el pastel, en cada rebanada se vea la clara y la yema del huevo, tenemos que retirar los extremos superiores e inferiores de los mismos.  Así quedará más vistoso a la hora de servirlo.

Añadimos el resto de la carne cubriendo bien los laterales y aplastamos ligeramente con las manos.

Pincelamos con huevo batido la masa que sobresale del molde.  Cubrimos el pastel con el resto de la masa (posiblemente no la utilicemos toda, es mejor que no quede demasiado gruesa) y la unimos a la de los laterales, dando pellizcos con los dedos.  Retiramos el exceso de masa.  Podemos cortar formas decorativas con la masa y colocarlas en la superficie para que quede más bonito.

Untamos la superficie del pastel con el huevo batido y hacemos tres agujeros (evitarán que la masa se abombe y resquebraje en el horno).

Colocamos el pastel en el horno, pre-calentado, a 200 ºC (función turbo) durante 30 minutos.  Transcurrido este tiempo, bajamos la temperatura a 180 ºC y horneamos durante una hora más.

Retiramos el pastel del horno y lo dejamos enfriar sobre una rejilla durante 20-30 minutos antes de desmoldar.

Si los laterales no estuvieran dorados, podemos meter el pastel en el horno nuevamente (sin molde) a 200 ºC (función turbo) hasta que alcancen el color deseado.

Cuando el pastel haya alcanzado temperatura ambiente, lo envolvemos en papel de aluminio y lo metemos en la nevera.  Aguanta varios días, incluso una vez empezado.

 

27.11.11

Concurso "La receta de mi año"


Nuestra querida MJ está de cumpleblog y nos ha organizado un concurso para celebrarlo.  Hay que decir que MJ se ha portado.  Nos lo ha puesto super fácil.  No nos va a hacer cocinar ni nada parecido.  Tan sólo nos ha pedido que busquemos entre todas las entradas publicadas entre el 21/11/10 y el 21/11/11 y que decidamos qué receta y qué foto nos gusta más.

¡Qué peligro tiene el concurso!

Nuestra chica puede terminar con una avalancha de participantes tal que se le quiten las ganas de volver a convocar nada parecido.  Sin embargo, y puesto que ya está en marcha pues yo SI que me animo a participar en el CONCURSO "La receta de mi año", organizado por el blog "Las Recetas de MJ" y patrocinado por Yemas de Santa Teresa, Mumumío, Plato de Pizarra y Conservas Serrats.

Me ha resultado difícil escoger una de entre todas las recetas publicadas en el blog.  Todas me gustan, unas más que otras, pero si han llegado a ser publicadas es porque lo han merecido.  Menos mal que tengo a mis dos pequeños ayudantes para echarme una mano y a ellos les debo la selección de la receta del año: tarta de brownie y manzana, publicada el 11/11/11:


Necesitamos (para un molde redondo de 26 cms)
  • 100 grs de mantequilla
  • 100 grs de chocolate sin leche (mínimo 70% de cacao)
  • 100 grs de nueces
  • 75 grs de harina de trigo
  • 225 grs de azúcar moreno
  • 50 grs de cacao en polvo
  • 2 cucharaditas de polvo para hornear (tipo Royal)
  • 3 huevos "M"
  • 1 petit suisse natural
  • 75 grs de queso fresco batido
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 2 o 3 manzanas
Para servir
  • cacao en polvo
  • azúcar glas

Preparación

Comenzamos por preparar el molde en el que vamos a hornear nuestra tarta-brownie.  Para ello, engrasamos su base y los bordes con mantequilla.  A continuación lo enharinamos, retirando el exceso de harina (para lo que lo colocamos boca abajo sobre la pila y lo sacudimos ligeramente).
Ya tenemos listo el molde de modo que podemos pasar a preparar la tarta-brownie.

Cortamos la mantequilla en dados y la derretimos en el microondas, a golpes de 30 segundos para que no llegue a hervir y removiendo entre golpe y golpe.  La dejamos templar.

Mientras tanto, picamos las nueces y el chocolate en trozos pequeños.

En un cuenco mezclamos la harina, el azúcar, el cacao en polvo y el polvo para hornear.

Con una batidora eléctrica, batimos los huevos hasta que adquieran una consistencia cremosa.  Agregamos la mantequilla templada (no caliente ¡ojo! o se nos cuajará el huevo), el petit suisse, el queso batido y el extracto de vainilla.

A continuación añadimos la mezcla de la harina y removemos.  Cuando tengamos una masa homogénea, agregamos las nueces y el chocolate.  Removemos nuevamente hasta que todos los ingredientes estén completamente incorporados.

Pre-calentamos el horno a 175 ºC (arriba y abajo).  Si vuestro horno tiene función turbo, recomiendo que la utilicéis en esta ocasión, calentándolo a 150 ºC.

Pelamos las manzanas, las cortamos en  cuartos y retiramos las semillas.  Cortamos cada cuarto en varias láminas (no demasiado finas).

Vertemos la masa en el molde, alisamos la superficie y la cubrimos con las láminas de manzana.

Para evitar que la manzana se hunda en exceso durante el horneado, pasamos cada lámina de manzana por un platito con harina, sólo por un lado,  Retiramos el exceso de harina y colocamos la manzana sobre la masa, con la parte enharinada hacia abajo.  La harina ofrecerá resistencia y evitará que la manzana se vaya al fondo de la tarta, aunque desaparecerá durante el horneado.

Colocamos el molde en la parte intermedia del horno y lo horneamos durante 45 minutos.

Transcurrido este tiempo, sacamos del horno y dejamos que se temple sobre una rejilla antes de desmoldar.

Espolvoreamos con cacao en polvo y azúcar glas antes de servir.

Para un disfrute total y absoluto, recomiendo acompañar de helado de vainilla y salsa de chocolate.  Mmmmmm un pecado de lo más dulce y una tentación difícil de resistir :)


Tampoco ha sido fácil elegir la fotografía del año.  Y es que la calidad de mis fotos queda muy lejos de ser lo suficientemente buena como para presentarla a concurso.  Sin embargo no voy a dejar de intentarlo ¿verdad?

La selección de la foto también ha sido cosa mía y es que esta foto me encanta: montadito de calabacín y queso de cabra, publicada el 1/9/11.


26.11.11

Los AIG nos invaden...

...están por todas partes.  Ahhhhhh !!!!

No hay blog que visitemos estos días en el que no se haya publicado ya una entrada sobre la recepción de los regalos de su AIG.  Entradas que transmiten alegría, ilusión y mucho mucho mucho entusiasmo.

Hoy me alegra enormemente sumarme a todos vosotros para contaros que el viernes de la semana pasada llegó, por fin, mi tan esperado aviso de correos.  Hasta el lunes no pude recoger el paquete de modo que mis ganas de saber quién era mi AIG y la curiosidad por ver sus regalos estaban bastante crecidas.

Había prometido a mis hijos que abriríamos el paquete juntos y tuve que esperar a recogerlos del colegio y llegar a casa para hacerlo.  Y es que no se si os ocurre a vosotros pero, en mi familia, el blog se convierte en un proyecto conjunto en muchas ocasiones.  Mis hijos participan en él a menudo.  Sugieren, critican e, incluso, comentan.  Y, claro, en esta ocasion no se querían quedar fuera.

Mi amigo invisible gastronómico 2011 ha sido Fernando, de Lemon and clove, un blog que no conocía pero que, después de visitarlo, ya me tiene entre sus seguidores.  Un blog altamente recomendable.  Cargado de buenas recetas acompañadas de unas fotos que ayudan a entender lo ricos que deben de estar los platos que prepara Fernando.


Sus regalos venían acompañados de una carta escrita a mano, cosa que me ha gustado especialmente.  Le aporta un toque personal, más si cabe, a sus regalos.  Y digo más si cabe porque una de las cosas que me ha enviado Fernando es un cuaderno cubierto con un forro de tela que ha hecho su mujer.  Más personal imposible ¿verdad?

Todo un detallazo y una preciosidad de regalo.

A esto hay que sumarle un soplete de cocinero.  Siiiii, si de esos que se utilizan para caramelizar el azúcar de la crema catalana.  Una chulada de regalo al que voy a dar mucho juego.  Sólo me falta cargarla de gas y...a quemar, tostar o lo que se tercie !!!

Fernando, muchas gracias por tus regalos y un abrazo especial a María por la parte que le toca.

Y no me quiero despedir hoy sin agradecer a Jo, de Mis recetas bordadas, que se haya encargado de organizar este AIG dedicándonos su tiempo de una manera tan desinteresada.  Así como a Carol, de Design with love, por su colaboración con el diseño del precioso logo que ha adornado nuestros blogs durante tantas semanas.

Lo he pasado tan bien que ya estoy deseando que llegue el AIG del año que viene :)

25.11.11

Bizcocho de quesitos


Los que me seguís regularmente sabréis que me gusta levantarme temprano los sábados por la mañana y hornear un bizcocho que disfrutar en el desayuno en compañía de mi familia.  El placer que me proporciona este sencillo gesto es inmenso.

Estar con los míos cuando amanecen por la mañana los días de fin de semana es uno de mis vicios (¡confesables!).  Me encanta ver esas caras medio dormidas asomar por la puerta de la cocina y poder achuchar esos cuerpos todavía faltos de fuerza por las horas de sueño.  El primer abrazo del día tiene magia.  Es especial.

Supongo que así lo siento porque, durante la semana, soy la primera en levantarse de la cama.  Madrugo más que mi guiri-marido e hijos y, rara vez, los veo levantados antes de irme.

Realmente estos bizcochos sólo los desayunamos mis hijos y yo.  P no es especialmente goloso y su cuerpo, a esas horas del día, le pide cereales, leche y poco más.  Sin embargo el resto saboreamos cada pedacito de bizcocho con sumo placer.

Nos gusta probar recetas nuevas de modo que, cada sábado, intento preparar un bizcocho nuevo.  Tengo una larga lista de recetas que he ido recopilando de blogs, libros, revistas, etc y que están esperando a ser "horneadas".  Poco a poco irán cayendo.

Este fin de semana le ha tocado el turno al bizcocho de quesitos.  La receta la saqué del blog de Amparo, Dulcísimos placeres.  Amparo lo preparó con Thermomix, aparatito que yo no tengo (snif) de modo que mi método de elaboración es el tradicional. 

No se si esto marca alguna diferencia en cuando a sabor, textura, etc.  Lo que sí puedo decir es que estaba ESPECTACULAR.  Uno de los bizcochos más ricos que he probado...¡y ya llevo unos cuantos!


Necesitamos (para un molde de 18 cms de diámetro)
  • 2 huevos
  • 1 yogur natural azucarado
  • 55 grs de aceite de oliva suave (si, gramos, así que...a pesar se ha dicho)
  • 90 grs de azúcar
  • 2 quesitos
  • 110 grs de harina de trigo
  • 1/2 sobre de polvo para hornear (tipo Royal)
  • Azúcar glas para decorar

Preparación

Pre-calentamos el horno a 180 ºC (función turbo).

Separamos las yemas de las claras.

Montamos las claras a punto de nieve y las reservamos.

En el vaso de la batidora ponemos el azúcar junto con las yemas y batimos hasta que blanqueen.


Con ayuda de la batidora eléctrica mezclamos el yogur con el aceite y los quesitos.  Cuando hayamos conseguido una mezcla homogénea con todos los ingredientes, añadimos la harina y la levadura.  Mezclamos de nuevo.

Añadimos las claras a punto de nieve y removemos suavemente hasta que queden completamente integradas.  Utilizaremos movimientos de abajo hacia arriba para que no pierdan volumen al mezclarlas.

Engrasamos un molde con mantequilla y lo espolvoreamos con harina.  Retiramos el exceso colocándolo boca abajo sobre la pila y golpeándolo suavemente.

Vertemos la masa en el molde y lo introducimos en el horno (a media altura) durante 40 minutos o hasta que, al pinchar con una aguja, ésta salga limpia.

Espolvoreamos con azúcar glas antes de servirlo y lo acompañamos de un té, café con leche o lo que más nos guste.

Enjoy!

23.11.11

Crema de calabaza al curry



La crema de calabaza debería de ser bautizada como "sabor a otoño" y es que creo que es imposible no asociarla a días de lluvia, hojas caídas, etc.

Un clásico en nuestras cocinas al que pretendo dar un toque exótico añadiendo, simplemente, una pizca de curry.  El resultado conseguido con tan pocos ingredientes es delicioso y es que, a menudo, no necesitamos mucho para conseguir sabrosos platos.  Os animo a que lo comprobéis por vosotros/as mismos/as.

Con esta receta quiero colaborar con Memorias de una cocinera, que este mes nos propone como tema las sopas.  Pinchad en la imagen si queréis informaros sobre cómo participar.



Necesitamos
  • 500 grs de calabaza (peso sin piel ni pipas)
  • 2 cebollas
  • 1 cucharada de aceite de oliva suave
  • 1 o 2 cucharaditas de curry (cantidad al gusto)
  • 400 ml de caldo de pollo (si es casero mejor)
  • 1 tetra brik pequeño de preparado vegetal para cocinar (o nata líquida)

Preparación

Cortamos la cebolla en juliana.  Calentamos el aceite en una sartén y salteamos la cebolla a fuego lento  durante 5 minutos.

Mientras tanto, cortamos la calabaza en dados.  La añadimos a la cebolla y dejamos que se poche durante otros cinco minutos antes de agregar el curry.  Removemos bien para que la cebolla y la calabaza se impregnen del curry.  Después de 1 minuto añadimos el caldo.


Dejamos hervir a fuego lento durante 20 minutos aproximadamente.  Trituramos y salamos al gusto.

Si servimos la crema en cuencos individuales, añadimos un par de cucharadas del preparado vegetal o nata líquida en cada uno y adornamos con unos trocitos de bacon crujiente.

Si preferimos servir la crema en la mesa, entonces le añadimos el preparado vegetal o nata líquida mientras la calentamos en la cacerola vigilando que no llegue a hervir.

22.11.11

Repápalos



Hace unos días me hablaba mi madre de lo rica que era esta receta y de lo mucho que le gustaba ir a comer a casa de Alia, que era quien la preparaba en la familia.  Me preguntó si había leído sobre ella en su recetario, cosa que no recordaba en absoluto, y me animó a que la hiciera.

El caso es que busqué en el recetario de Alia y no encontré la receta de los repápalos de modo que, a pesar de no haber oído nunca siquiera el nombre, decidí probar suerte en internet.  Cual fue mi sorpresa cuando, tras teclear "repápalos receta" aparecieron varias opciones.  Bendita internet ¿qué haríamos sin ella?.

A pesar de que esta receta no está contenida en su recetario, yo os la presento como propia de tía Alia (ya me encargaré yo de incorporarla).  Además esta entrada de hoy va dedicada a ella y es que, según escribo estas líneas, Alia está en proceso de recuperación de una operación de cadera que la ha tenido hospitalizada dos semanas.  Gracias a Dios evoluciona bien y recupera fuerzas y mobilidad, poco a poco, pero de manera continuada.  A sus casi noventa años nos está dando a todos una demostración de fuerza y entereza que nos tiene sorprendidos.

Me gustaría presentar esta receta al concurso "Recetas con pan de ayer" que organiza Paula, de Con las zarpas en la masa, un blog que, si no conocéis, recomiendo visitéis porque es de lo mejorcito que hay en la blogosfera.

Sobre la receta contaros lo mucho que ha gustado en casa.  Los tomamos anoche para cenar y mis hijos, mis más duros jueces, dieron el visto bueno según se metieron el primer repápalo en la boca con sus habituales y agradecidos "mmmmmssss".

Espero que os gusten tanto como a nosotros :)


Necesitamos (para 4 personas)
  • 180-200 grs de miga de pan candeal (de uno o dos días antes)
  • 4 huevos "L"
  • 2 dientes de ajo picados
  • 1 cebolla picada
  • 1 hoja de laurel
  • 1/2 cucharadita de perejil picado
  • 1/2 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 cucharadita de harina de trigo
  • 225 ml de caldo de verduras
  • Aceite de oliva suave

Preparación

Comenzamos por preparar la salsa en la que cocinaremos los repápalos.

En una sartén calentamos un par de cucharadas de aceite y sofreímos, a fuego lento, la cebolla y uno de los ajos.  Antes de que el sofrito se empiece a dorar, añadimos el pimentón y removemos para que se tueste durante un minuto.

A continuación añadimos la harina y removemos.

Por último agregamos la hoja de laurel y el caldo y dejamos hervir a fuego lento durante 20 minutos.  Salamos al gusto.


Mientras la salsa se cuece preparamos la masa de los repápalos.  Para ello mezclamos el otro ajo con el perejil, los huevos y un pellizco de sal.  Batimos y mezclamos bien.

Trituramos la miga y la añadimos a la mezcla anterior.  Trabajamos todos los ingredientes hasta conseguir una masa homogénea y espesa.  Si fuera necesario añadiríamos un poco más de miga de pan.

Hacemos pequeñas bolas (repápalos) con esta masa y las freímos en una sartén con abundante aceite.  Una vez dorados, sacamos los repápalos y los colocamos en una cacerola.

Vertemos la salsa por encima y los cocinamos, a fuego lento y con la cacerola tapada, durante 15 minutos.

Riquísimo con unas patatitas fritas, ¿te animas a probarlos?



21.11.11

Dulce de calabaza y limón



Esta receta es la crónica de un despiste.

Mi intención era preparar cabello de ángel.  De hecho eso es lo creí estar haciendo en todo momento hasta que me dí cuenta de que no había comprado el tipo de calabaza adecuado.  Pero esto ocurrió demasiado tarde de modo que decidí completar la receta y comprobar su resultado.  De ahí el dulce de calabaza y limón que hoy os traigo. 

Ideal para untar en pan tostado, para combinar con queso fresco, para añadir una cucharada a las mermeladas caseras o a los bizcochos, para rellenar un hojaldre con jamón ibérico (como este de mi querida morena...una delicia) o para cualquier otra cosa que se te ocurra.

No conseguí mi cabello de ángel pero descubrí una nueva receta que está igual de rica...¡y es que los despistes no tienen porqué terminar siempre en fracaso!

Necesitamos
  • Calabaza
  • Azúcar (mismo peso que de calabaza cocida)
  • 100 ml de agua
  • Ralladura de medio limón (sólo la parte amarilla de la cáscara)

Preparación

Pelamos la calabaza y retiramos las semillas.  Troceamos la pulpa y la ponemos a hervir cubierta de agua en una cacerola hasta que esté bien cocida (aproximadamente 20 minutos).

Transcurrido este tiempo, escurrimos la calabaza y la dejamos templar.  Apretamos cada trozo con las manos para que las hebras de la calabaza queden sueltas.  Una vez hecho, colocamos la calabaza nuevamente en la cacerola a fuego medio-bajo durante 5 minutos.  De esta manera perderá el líquido que le quede.

Pesamos la calabaza y, en un cuenco separado, ponemos la misma cantidad de azúcar.  Cocemos este azúcar junto con el agua y la ralladura de limón.  Cuando el azúcar se haya disuelto y se empiece a formar un almíbar, añadimos la calabaza.  Cocemos a fuego bajo, removiendo de vez en cuando, durante 30 minutos o hasta que el cabello tenga la consistencia deseada.

18.11.11

Bullabesa



Whole Kitchen, en su propuesta salada para el mes de noviembre, nos invita a preparar un clásico de la cocina francesa: la bullabesa.

La bullabesa es una sopa de pescado originaria de Marsella.  Un plato de pescadores preparado con los pescados no destinados a la venta y que llevaban a sus casa para consumo propio, generalmente pescado de roca o morralla.  Sencillo y familiar, a lo largo de los años se ha sido perfeccionado y en la actualidad se prepara con todo tipo de ingredientes y hasta los mejores crustáceos: rape, congrio, escorpina, salmonete, cigala, langosta, etc.

Generalmente se sirve en dos platos diferentes: el pescado por un lado y el caldo por otro.  La tradición también establece que el pescado se trinche delante de los invitados y que se sirva con rebanadas de pan untadas con salsa "rouille" (una base de alioli con azafrán y pimiento).

A pesar de trabajar frente a un mercado bien surtido y tener la posibilidad de pasear por él casi a diario, me ha resultado complicado encontrar el pescado adecuado para preparar una auténtica bullabesa marsellesa.

También me he saltado todas las tradiciones y lo he servido todo junto y sin "rouille" así que mi bullabesa es más bien madrileña...no por ello menos rica ¡ojo!

Os dejo con la receta para que opinéis por vosotros mismos :)


Necesitamos
  • 1,5 kg de pescado variado (yo utilicé salmonetes, lubina, mejillones, cabeza de rape y gambones)
  • 1,250 ml de agua
  • 225 grs de tomates frescos pelados y troceados
  • Una cucharadita de azafrán
  • 6 cucharadas de aceite de oliva suave
  • 1 cebolla picada
  • 1 puerro picado
  • 1 apio picado
  • 1 manojo de perejil
  • 4 hojas de laurel
  • Sal y pimienta
  • 1 cucharada de concentrado de tomate
Para servir
  • Pan de baguette

Preparación

Retiramos las cabezas, espinas, colas y aletas de la lubina y los salmonetes (este paso nos lo podemos saltar si nuestro pescadero nos lo prepara).

Reservamos los lomos del pescado y colocamos los despojos en una cacerola junto con la cabeza de rape y el agua.  Lo llevamos a ebullición y dejamos hervir, a fuego lento, durante 15 minutos.  Colamos y reservamos el agua de la cocción.

Ponemos el azafrán en un recipiente con 2 cucharadas de agua caliente y lo dejamos en remojo durante 10 minutos.

Calentamos el aceite en una cacerola de base amplia y pochamos, a fuego lento, la cebolla, el puerro y el apio.

Atamos el perejil y el laurel con un cordón de cocinar.  Lo añadimos al sofrito junto con los tomates, el azafrán (con el agua del remojo) y el caldo en que hemos cocido el pescado.  Salpimentamos al gusto.

Cuando haya alcanzado el punto de hervor, cocemos a fuego lento durante 40 minutos.


Transcurrido este tiempo añadimos los gambones y los mejillones y cocemos durante 5 minutos antes de añadir, por último, el pescado (los lomos de lubina troceados, cada uno, en 3 piezas).  Cocemos durante unos 6 u 8 minutos más o hasta que veamos que el pescado está hecho.

Retiramos el manojo de perejil y laurel.  Desechamos.

Con ayuda de una espumadera, retiramos el pescado y el marisco y lo pasamos a una fuente de servir.

Damos un último hervor al caldo, añadiendo el concentrado de tomate y removiendo hasta que se haya integrado bien.

Servimos la sopa en cuencos colocando una rebanada de pan de baguette, regándolo con el caldo y poniendo el pescado encima.


17.11.11

Bizcocho crumble de peras y moras



Hoy vuelvo a retomar mi sección de cocina británica.

Hacía tiempo que no publicaba ninguna de sus recetas y ya tocaba.  Me hubiera gustado hacerlo antes pero ultimamente he participado en varios retos y concursos y no me ha sido posible.  Ya sabéis la cantidad de tiempo que ello conlleva (no os cuento nada nuevo) y he descuidado un poco mis propias actividades.

Espero compensar la espera con esta receta tan deliciosa: bizcocho crumble de peras y moras.

Contundente, con cuerpo, jugoso y en su punto de dulzor.  Lo podemos tomar en el desayuno, en la merienda o servirlo como postre acompañado de una bola de helado o nata montada.

Sea como sea que decidáis tomarlo, seguro que no os deja indiferentes.


Necesitamos (para un molde de 12 x 25 cms)
  • 175 grs de mantequilla sin sal
  • 150 grs de azúcar moreno (+ una cucharada)
  • 3 peras peladas y cortadas en láminas
  • 150 grs de moras
  • 3 huevos batidos
  • 200 grs de harina de trigo
  • 2 cucharaditas de polvo para hornear (tipo Royal)
  • 150 grs de queso fresco batido (queso crema o crème fraiche)
Para el crumble
  • 100 grs de mantequilla sin sal derretida
  • 100 grs de azúcar moreno
  • 1/2 cucharadita de canela (opcional)
  • 150 grs de harina de trigo
  • 100 grs de copos de avena

Preparación

1º la fruta

En una sartén, fundimos 25 grs de mantequilla y le añadimos 1 cucharada de azúcar.  Removemos durante 1 minuto y agregamos la pera.  Dejamos cocer a fuego lento durante 8 minutos.  Añadimos las moras y cocemos un par de minutos más.  Dejamos enfriar y reservamos.

2º el crumble

Mezclamos la mantequilla con el azúcar, la canela, la harina y los copos de avena.  Reservamos.

3º el molde

Engrasamos el molde con mantequilla y espolvoreamos con harina.  Colocamos papel vegetal en la base de modo que sobresalga por los lados (así podremos tirar del sobrante y desmoldarlo facilmente).


4º el horno

Pre-calentamos el horno a 175 ºC (función turbo).

5º el bizcocho

En un cuenco grande, batimos el azúcar con la mantequilla hasta que blanquee.  Agregamos los huevos y removemos hasta que se hayan integrado.

Añadimos la harina y el polvo para hornear, poco a poco mientras removemos con una cuchara de metal.  Por último, y cuando tengamos una mezcla homogénea, agregamos el queso y mezclamos bien.  El resultado es una masa densa y más espesa que la de otros bizcochos que haya preparado anteriormente.

6º el montaje

Vertemos dos tercios de la masa en el molde y, con ayuda de una cuchara, la extendemos bien por toda su base intentando nivelarla lo mejor posible.  Cubrimos con la mitad de la mezcla para el crumble.

A continuación, vertemos el resto de la masa y la nivelamos de nuevo.  Extendemos la fruta y, por último, añadimos el resto del crumble.

7º el horneado

Horneamos durante 1 hora y media.  Comprobamos su punto después de la primera hora por si se estuviera dorando demasiado por la superficie (en cuyo caso lo cubriríamos con papel de aluminio) y para ajustar el resto del tiempo de horneado (podría ser que necesitara menos de media hora a partir de este momento o más).

Retiramos del horno y lo dejamos enfriar sobre una rejilla durante unos 20 minutos antes de desmoldar.


8º el disfrute

Servimos templado con miel, sirope de arce, nata montada, helado de vainilla, etc.

16.11.11

Sorbete de mango



Hace unos días Isabel, de Aliter Dulcia, publicó la receta del sorbete cremoso de limoncello (pincha aquí si te la perdiste porque es un auténtico pecado).

Recuerdo que, en su entrada, Isabel comentaba que "los sorbetes también son para el otoño".  Este comentario me hizo sonreir porque mi receta de hoy lleva un par de semanas esperando salir a la luz y, durante la espera, me he estado preguntando si esta era la época más adecuada para publicarla o la guardaba para cuando pasaran los fríos.

Bueno, pues al final he decidido publicarla.

Y es que los sorbetes no tienen época.

Encajan perfectamente en cualquier época del año.  Son el remate ideal para las comidas de ahora porque comemos más pesado y la ligereza de estos postres nos sirve de compensación.  Y también apetecen muchísimo cuando el calor llega y hace que el cuerpo nos pida cosas frescas y ligeras.


Necesitamos
  • 800 grs de carne de mango
  • Zumo de un limón
  • 200 grs de azúcar
  • 350 ml de agua

Preparación

En un cacito mezclamos el agua y el azúcar.  Calentamos hasta que el azúcar se haya disuelto.  Llevamos a ebullición, bajamos el fuego y cocemos durante 1 minuto.  Retiramos del fuego, añadimos el zumo de limón y dejamos enfriar.

Trituramos la carne de mango hasta reducirla a puré y la añadimos al almíbar una vez se haya enfriado.

Pasamos la mezcla por un colador para retirar las posibles hebras de mango que no hayamos podido triturar.  Si tienes la Thermomix pues supongo que este paso te lo puedes saltar peeero si, como yo, sólo dispones de batidora de mano pues no te puedes librar de la "operación colador".

Metemos la mezcla en el congelador y esperamos, al menos, 6-8 horas antes de consumirlo.

14.11.11

Mejillones rellenos de arroz



El mejillón es un molusco con un alto valor nutritivo, bajo en grasas, rico en calcio y en proteínas.  Una docena de mejillones equivalen aproximadamente al consumo de 150 gramos de carne.  Es fácil encontrarlo en nuestros mercados en cualquier época del año, aunque lo meses en que más se recomienda consumirlo con aquellos sin "erre" en sus nombres.

Si, además de nutritvo, lo que buscamos es un plato completo y sabroso no tenemos más que preparalos de esta manera.

Conseguiremos, también, unos cuantos piropos de propina.


Necesitamos
  • 18-20 mejillones grandes
  • 200 grs de arroz bomba
  • 500 grs de tomate entero pelado y triturado
  • 1 cebolla picada
  • 50 grs de pasas sultanas
  • 50 grs de piñones
  • 150 ml de aceite de oliva suave
  • 200-250 ml de caldo de pollo
  • Sal y pimienta

Preparación

Lavamos los mejillones bajo un chorro de agua fría y retiramos las barbas.  Los metemos en una cacerola con agua caliente, tapamos y llevamos a ebullición.  Cuando los mejillones se hayan abierto los retiramos del fuego.

Hidratamos las pasas en un cuenco con agua caliente durante 15 minutos.

Cubrimos una fuente de horno con la mitad del tomate.

Calentamos un par de cucharadas de aceite en una sartén y rehogamos la cebolla, a fuego lento, durante 5 minutos.


En un cuenco grande mezclamos el arroz, la cebolla, las pasas, los piñones, el resto del aceite y el resto del  tomate.  Salpimentamos.

Rellenamos los mejillones con esta mezcla y los colocamos en la fuente, sobre el tomate.  Distribuimos el resto de la mezcla entre los mejillones para rellenar los huecos.  Regamos con el caldo de pollo.


Metemos la fuente en el horno pre-calentado a 175 ºC y lo cocemos durante 40 minutos.  Comprobamos el punto de cocción después de 30 minutos por si necesitáramos añadir más caldo.

Sacamos la fuente del horno y dejamos reposar el arroz 10 minutos antes de servirlo.


Fuente: Cocina sana y natural, nº 58.


11.11.11

Tarta de brownie y manzana



El pasado domingo Dani, nuestro monstruo de las galletas particular, nos proponía unirnos a él y otros blogueros a publicar HOY una receta de brownie.

Para una forofa del brownie como yo, faltar a esta cita era del todo inimaginable de modo que, aproveché que el miércoles era fiesta en Madrid para ponerme manos en la masa y dedos en la cámara.

El brownie es un pastel de chocolate pequeño típico de Estados Unidos. El nombre le viene dado por el color tan característico que le aporta la cantidad de chocolate que lleva: marrón oscuro o, lo que es lo mismo pero en inglés, "brown".  No se sabe con exactitud cuándo ni cómo ni quién inventó esta receta aunque, se cree, que el brownie fue descubierto por casualidad (o más bien accidente) cuando un cocinero despistado olvidó añadir levadura al preparar un pastel de chocolate.

Hay muchas recetas de brownie diferentes.  Mi receta preferida es la clásica, la de toda la vida, pero esa ya la tengo publicada así que en esta ocasión ha tocado innovar.  De ahí que me haya lanzado a la aventura de preparar esta bomba calórica que hoy os traigo y que, el pasado miércoles, disfrutamos para merendar en compañía de amigos.

Por supuesto que los niños (y algún otro no tan niño), que no traducen lo que comen en calorías ni kilos, se pusieron las botas.  Sin embargo, si eres de los/as que evitan los excesos entonces...no sigas leyendo o, de lo contrario, no podrás parar hasta tener un pedacito de esta delicia en tu boca.

¡¡¡ Avisados/as estáis !!!


Necesitamos (para un molde redondo de 26 cms)
  • 100 grs de mantequilla
  • 100 grs de chocolate sin leche (mínimo 70% de cacao)
  • 100 grs de nueces
  • 75 grs de harina de trigo
  • 225 grs de azúcar moreno
  • 50 grs de cacao en polvo
  • 2 cucharaditas de polvo para hornear (tipo Royal)
  • 3 huevos "M"
  • 1 petit suisse natural
  • 75 grs de queso fresco batido
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 2 o 3 manzanas
Para servir
  • cacao en polvo
  • azúcar glas

Preparación

Comenzamos por preparar el molde en el que vamos a hornear nuestra tarta-brownie.  Para ello, engrasamos su base y los bordes con mantequilla.  A continuación lo enharinamos, retirando el exceso de harina (para lo que lo colocamos boca abajo sobre la pila y lo sacudimos ligeramente).


Ya tenemos listo el molde de modo que podemos pasar a preparar la tarta-brownie.

Cortamos la mantequilla en dados y la derretimos en el microondas, a golpes de 30 segundos para que no llegue a hervir y removiendo entre golpe y golpe.  La dejamos templar.

Mientras tanto, picamos las nueces y el chocolate en trozos pequeños.

En un cuenco mezclamos la harina, el azúcar, el cacao en polvo y el polvo para hornear.

Con una batidora eléctrica, batimos los huevos hasta que adquieran una consistencia cremosa.  Agregamos la mantequilla templada (no caliente ¡ojo! o se nos cuajará el huevo), el petit suisse, el queso batido y el extracto de vainilla.

A continuación añadimos la mezcla de la harina y removemos.  Cuando tengamos una masa homogénea, agregamos las nueces y el chocolate.  Removemos nuevamente hasta que todos los ingredientes estén completamente incorporados.


Pre-calentamos el horno a 175 ºC (arriba y abajo).  Si vuestro horno tiene función turbo, recomiendo que la utilicéis en esta ocasión, calentándolo a 150 ºC.

Pelamos las manzanas, las cortamos en  cuartos y retiramos las semillas.  Cortamos cada cuarto en varias láminas (no demasiado finas).

Vertemos la masa en el molde, alisamos la superficie y la cubrimos con las láminas de manzana.

Para evitar que la manzana se hunda en exceso durante el horneado, pasamos cada lámina de manzana por un platito con harina, sólo por un lado,  Retiramos el exceso de harina y colocamos la manzana sobre la masa, con la parte enharinada hacia abajo.  La harina ofrecerá resistencia y evitará que la manzana se vaya al fondo de la tarta, aunque desaparecerá durante el horneado.

Colocamos el molde en la parte intermedia del horno y lo horneamos durante 45 minutos.

Transcurrido este tiempo, sacamos del horno y dejamos que se temple sobre una rejilla antes de desmoldar.


Espolvoreamos con cacao en polvo y azúcar glas antes de servir.

Para un disfrute total y absoluto, recomiendo acompañar de helado de vainilla y salsa de chocolate.  Mmmmmm un pecado de lo más dulce y una tentación difícil de resistir :)


9.11.11

Cogollos de Tudela rellenos de ternera



Esta receta la ví en el número de octubre de la revista Cocina fácil.  Aparecía como parte de un artículo promocional sobre carne de vacuno.

Ahí me estaba esperando esta maravilla, en una esquinita de la página, pasando completamente desapercibida, sin pena ni gloria.  Me fijé en ella porque yo me leo las revistas de cocina de principio a fín pero, cualquier persona que simplemente las ojee se habría limitado a pasar de hoja y punto.

Me llamó mucho la atención la presentación, que me resulta muy original, la combinación de ingredientes y la sencillez de su preparación.

No es la primera vez que cocino lechuga, de hecho hago una lechuga a la crema que está bien rica (momento auto-promocional, jeje), pero tenía mucha curiosidad por preparar esta receta (que está algo tuneada) y, sobre todo, por compartirla con vosotros.

A mí me pareció un entrante estupendo.  Medio cogollo por comensal es perfecto para ir abriendo camino a otro plato más fuerte.

¡Espero que os guste!


Necesitamos (para cuatro personas)
  • 2 cogollos de Tudela
  • 2 huevos "M"
  • 2 cucharadas de pan rallado
  • 180 grs de ternera picada
  • Sal y pimienta
  • Harina
  • Aceite de oliva suave

Preparación

Llenamos una cacerola de agua y la llevamos a ebullición.  Hervimos en este agua los cogollos de Tudela durante un minuto, los sacamos del agua y los colocamos en un recipiente con hielos para cortar la cocción.

Cuando los cogollos estén fríos, los retiramos del hielo y los partimos por la mitad.  Retiramos las hojas del interior para formar un hueco.  Dejamos secar sobre papel de cocina asegurándonos de retirar el exceso de humedad.  Si las hojas exteriores se nos desparraman, las sujetamos con un palillo y le damos forma de cestillo.  Salpimentamos la parte interior.

Batimos los huevos, añadimos la carne picada, el pan rallado y salpimentamos al gusto.  Rellenamos con esta mezcla los cogollos.
 

Cubrimos la base de un plato con harina y pasamos por ella lso cogollos rellenos, pero sólo el lado de la carne.  Sujetamos el cogollo en una mano y retiramos el exceso de harina sacudiendo ligeramente su superficie con la otra.

Este paso me resultó complicado porque el cogollo queda blando, es delicado de manejar y se puede salir el relleno.  Me ayudé de la hoja de un cuchillo ancho para levantar el cogollo del plato en que los enhariné.
   

En una sartén, calentamos el aceite.  Freímos, a fuego medio, los cogollos rellenos con la parte de la carne en contacto con la base.

Retiramos los palillos y servimos inmediatamente.

Notas
  • La cantidad de tiempo que los tengamos en la sartén dependerá del punto que queramos darle a la carne.  Yo lo tuve muy poco tiempo porque me gusta muy poco hecha - como se aprecia en una de las fotos).
  • Sólo se fríen por la parte de la carne.